México, sin datos certeros sobre incidencia de cáncer desde 2003

*En el mundo hay registros de la incidencia del cáncer desde 1932, de los cuales ocho son de países de América Latina. México se sumará a ese grupo con…

 

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En el mundo hay registros de la incidencia del cáncer desde 1932, de los cuales ocho son de países de América Latina. México se sumará a ese grupo con el Registro Nacional recopilará información de todos los tumores que se diagnostiquen en seis entidades de la República y que serán representativos de la situación nacional.

El trabajo, que dio inicio en 2015 bajo la coordinación del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), se fortalece con la reforma aprobada en el Congreso de la Unión y promovida por la diputada Sylvana Beltrones, para incluir en la Ley General de Salud la obligación de elaborar el registro nacional de cáncer.

El decreto se publicó el pasado 22 de junio en el Diario Oficial de la Federación y entrará en vigor dentro de seis meses (en diciembre). Lo que se espera, señaló Alejandro Mohar Betancourt, coordinador del Programa Integral de Prevención y Control del Cáncer en México, es que se asignen los recursos económicos suficientes para integrar las bases de información con datos de los tumores por tipo, edad y género de los afectados; etapa clínica; diagnóstico histológico; pruebas moleculares, si se realizaron; tratamiento y la sobrevivencia de los pacientes, entre otros.

Prevenible, la tercera parte de los tumores

Resaltó que en el país no hay información certera sobre los tumores desde 2003, cuando dejó de elaborarse el Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas que existió durante una década. Desde entonces, a partir de los datos de mortalidad (90 mil por año) los expertos han estimado la incidencia. Actualmente, dijo, el cálculo es de entre 120 mil y 196 mil nuevos casos anualmente.

El ex director del Incan recordó que existen alrededor de 200 tipos de tumores malignos, y los más frecuentes son los de mama, cérvico uterino, próstata y pulmón. Advirtió que la tercera parte del total se podría prevenir sólo con que las personas mejoraran su calidad de vida: si dejan de fumar, evitan el sobrepeso y la obesidad, se vacunan contra el virus del papiloma humano, hepatitis B y previenen la hepatitis C.

Hay otro 30 por ciento de tumores que no se pueden prevenir, pero sí detectarlos en sus etapas iniciales y lograr su control e incluso curarlos, como son el de mama, próstata, colon y recto. El resto, entre ellos leucemia, los que afectan el sistema nervioso central, páncreas y ovarios no se pueden prevenir ni existe un mecanismo estandarizado para lograr un diagnóstico oportuno.

De ahí la importancia del registro nacional, pues con la información que se obtenga se podrán diseñar estrategias para mejor control y mayor sobrevivencia de los afectados, como ha ocurrido en Estados Unidos, donde en década anterior se redujo 21 por ciento la mortalidad.

Los datos de su registro, confrontado con el efecto de las medidas adoptadas para prevenir, detectar y disponer de medicamentos innovadores, explican la disminución de los decesos.

En el caso de México, Mohar estimó que en cinco años se habrá completado la integración de datos. El proceso empezó en 2015 en Mérida, Yucatán, y siguió en 2016 en Guadalajara, Jalisco. En la primera ciudad ya se tiene información de 2 mil 500 casos diagnosticados y de más de 110 mil en la segunda. Esto debido a que Jalisco empezó a integrar su registro hace 10 años.

El investigador explicó que los datos serán útiles, pero el objetivo del Registro de Base Poblacional es hacia los pacientes futuros. En breve empezará ese trabajo en Monterrey, Nuevo León; también participarán los estados de Campeche, Colima y Puebla. Puntualizó que aunque con estas entidades se tendrá información representativa del país, podrían incorporarse otras más, siempre que haya mayor presupuesto. El registro de cada enfermo tiene un costo de 400 a 450 pesos, indicó.

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